viernes, 16 de noviembre de 2012

16 de noviembre de 2012

En cuanto a la revisión del fascicule del Institut français, nos pusimos como tarea para esta semana señalar los errores objetivos en rojo y los subjetivos en verde, y ofrecer una alternativa. Hoy, entonces, nos hemos reunido para poner en común nuestro trabajo y para unificar criterios. Decidimos mandarle de vuelta al cliente un documento con los errores marcados con colores y el mismo documento pero con nuestra  propuesta definitiva, todo en negro. En este mismo correo hemos incluido la factura ficticia (señalamos esta característica al cliente, para evitar problemas) y el cuestionario de satisfacción, que pedimos que nos  devuelva cuando pueda.

Hemos de decir que este texto que nos han encargado corregir estaba lleno de galicismos, errores ortográficos, ortotipográficos, a veces sinsentidos… El cliente nos pidió que corrigiéramos todo lo necesario para que quedara un buen texto final, así que eso hemos hecho, a pesar de que habría sido mucho más rentable (en la vida real) que un español con habilidades de redacción hubiera rescrito el texto (no se trataba de una traducción).

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